jueves, 13 de noviembre de 2014

Historias de Animales: El perro y el ciego

Volvía a casa una noche oscura como boca de lobo cuando oí que un perro ladraba a lo lejos con frenética insistencia. Supuse que estaría tratando de pedir auxilio y, desviándome del camino que llevaba , me dirigí hacia allá. En el cruce de dos calles, como clavados en el sitio, estaban el perro y un hombre. Pregunté a este si le había sucedido un percance.
-Sí- me dijo- Soy ciego y me he perdido, Si usted me hiciera el favor de indicarme dónde estoy, no necesitaré de más para orientarme.

baston blanco, baston verde, baston ciego

A todo esto el perro había cesado de ladrar y aguardaba pacientemente. Pero en cuanto el ciego, una vez encaminado por mi, echó a andar, el perro se alejó por su lado, con un trotecillo que reflejaba la satisfacción de haber socorrido a un extraño.

E.J.H. (1956)